La explosión de centros de datos para IA dispara la demanda de discos duros y provoca hasta dos años de espera por nuevos pedidos debido a la escasez
La carrera por desarrollar inteligencia artificial general está impulsando una expansión sin precedentes en la infraestructura tecnológica. Las grandes compañías están levantando centros de datos a un ritmo tan acelerado que la industria es incapaz de seguir el paso. La escasez de DRAM es el ejemplo más evidente: los módulos de memoria cuestan hoy más del doble que hace apenas unos meses. Y ahora, según DigiTimes, el almacenamiento también entra en zona crítica, con plazos de entrega de discos duros empresariales que ya se extienden hasta dos años. Esto significa que cualquier empresa que necesite unidades de gran capacidad —la base del almacenamiento nearline— debe esperar 24 meses para recibir sus pedidos. Y como el dinero de la IA no se detiene, los hiperescaladores están migrando rápidamente hacia SSD basados en QLC NAND para evitar estos cuellos de botella. Optar por QLC en lugar de TLC les permite contener costes y, al mismo tiempo, garantizar la durabilidad necesaria para almace...